Ayer volví a pensar en un momento
genial del verano, unos minutos simplemente en una noche del mes de julio, yo
solo, sin más, leyendo chorradas en internet. Y la verdad, es que me pegué una
"jartá" de reír, así, sin más estímulo que la lectura...de chistes de
Chuck Norris. Os preguntaréis, ¿por qué reírse de unos chistes tan malos? Pues
no lo sé, quizá sea el momento de buscar explicaciones, porque me parecen un
material interesante para interrogarse sobre los mecanismos del humor. La
ventaja, en estas situaciones, es que no hay un intermediario, quiero decir,
que la mayor parte del tiempo, los chistes o las bromas, juegos de palabras y
similares, nos llegan por boca de un humorista, y en ese caso es muy difícil
separar las dos cosas. Hay cosas que son graciosas en sí (siempre desde una
perspectiva completamente subjetiva) y otras que se vuelven graciosas por cómo
el cómico las cuenta. También está el humor espontáneo, que a mí me hace mucha
gracia, que es el de los chistes que se van encontrando "sobre la
marcha". Ese es el más cotidiano, el más habitual, el del juego de
palabras justo que llega en el momento preciso; en él se unen la satisfacción
de haberlo encontrado y la satisfacción de la risa que provoca. (Mención aparte
merecería uno de los más grandes momentos de risas que haya tenido con mi
hermano, hace unos días, estando de pesca, que casi nos va mal de la
risa...pero, desgraciadamente, de imposible transcripción a estas páginas). Pero
volvamos sobre los chistes de Chuck Norris. Los hay muy buenos, y los hay muy
malos. La mayoría son juegos de palabras, hay muchas bromas frikis (que
entiendo, por lo que me preocupa mi nivel de frikismo) y otras que no
hay dios que entienda (que me han tranquilizado un poco sobre mi nivel de frikismo).
No hay explicación a su "eficacia". Solo puedo deciros que me reí
mucho, muchísimo, en su momento (ahora, releyéndolas...pues menos). Creo que
era el efecto de ciertos juegos de palabras, de lo bien buscadas que estaban
algunas exageraciones, de los saltos inverosímiles entre mundos diferentes para
establecer comparaciones...pero ¿ basándose en qué? ¿Por qué el hecho de hablar
de Chuck Norris (personaje que desconozco completamente) puede hacer reír?
Quiero decir, no creo haber visto nunca una película suya, ni tampoco un
episodio de Walker, Texas Ranger, no conozco nada de él...pero que alguien escriba,
por ejemplo: "Chuck Norris pidió un Big Mac en el Burger King, y se lo
dieron", pues a mí me hace mucha gracia, o, esta otra: "Un águila
puede leer un periódico a 1400 metros de distancia. Chuck Norris puede pasar
las páginas", que también me parece muy bien buscada. Creo que en el
fondo son bromas que necesitan de una "convención" de un símbolo
reconocible por todos sin que importe lo que podamos saber de el o lo que se
separen los enunciados de la realidad. No es la comparación, sino la
exageración en sí misma y el juego de palabras lo que hace que funcionen. Pero
bueno, queda saber por qué lo escogieron a él...

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