viernes, 7 de septiembre de 2012

Cosas que hacen reir (sin saber demasiado bien por qué)


Ayer volví a pensar en un momento genial del verano, unos minutos simplemente en una noche del mes de julio, yo solo, sin más, leyendo chorradas en internet. Y la verdad, es que me pegué una "jartá" de reír, así, sin más estímulo que la lectura...de chistes de Chuck Norris. Os preguntaréis, ¿por qué reírse de unos chistes tan malos? Pues no lo sé, quizá sea el momento de buscar explicaciones, porque me parecen un material interesante para interrogarse sobre los mecanismos del humor. La ventaja, en estas situaciones, es que no hay un intermediario, quiero decir, que la mayor parte del tiempo, los chistes o las bromas, juegos de palabras y similares, nos llegan por boca de un humorista, y en ese caso es muy difícil separar las dos cosas. Hay cosas que son graciosas en sí (siempre desde una perspectiva completamente subjetiva) y otras que se vuelven graciosas por cómo el cómico las cuenta. También está el humor espontáneo, que a mí me hace mucha gracia, que es el de los chistes que se van encontrando "sobre la marcha". Ese es el más cotidiano, el más habitual, el del juego de palabras justo que llega en el momento preciso; en él se unen la satisfacción de haberlo encontrado y la satisfacción de la risa que provoca. (Mención aparte merecería uno de los más grandes momentos de risas que haya tenido con mi hermano, hace unos días, estando de pesca, que casi nos va mal de la risa...pero, desgraciadamente, de imposible transcripción a estas páginas). Pero volvamos sobre los chistes de Chuck Norris. Los hay muy buenos, y los hay muy malos. La mayoría son juegos de palabras, hay muchas bromas frikis (que entiendo, por lo que me preocupa mi nivel de frikismo) y otras que no hay dios que entienda (que me han tranquilizado un poco sobre mi nivel de frikismo). No hay explicación a su "eficacia". Solo puedo deciros que me reí mucho, muchísimo, en su momento (ahora, releyéndolas...pues menos). Creo que era el efecto de ciertos juegos de palabras, de lo bien buscadas que estaban algunas exageraciones, de los saltos inverosímiles entre mundos diferentes para establecer comparaciones...pero ¿ basándose en qué? ¿Por qué el hecho de hablar de Chuck Norris (personaje que desconozco completamente) puede hacer reír? Quiero decir, no creo haber visto nunca una película suya, ni tampoco un episodio de Walker, Texas Ranger, no conozco nada de él...pero que alguien escriba, por ejemplo: "Chuck Norris pidió un Big Mac en el Burger King, y se lo dieron", pues a mí me hace mucha gracia, o, esta otra: "Un águila puede leer un periódico a 1400 metros de distancia. Chuck Norris puede pasar las páginas", que también me parece muy bien  buscada. Creo que en el fondo son bromas que necesitan de una "convención" de un símbolo reconocible por todos sin que importe lo que podamos saber de el o lo que se separen los enunciados de la realidad. No es la comparación, sino la exageración en sí misma y el juego de palabras lo que hace que funcionen. Pero bueno, queda saber por qué lo escogieron a él...

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