
Hoy siento la extraña soledad de quienes defienden una causa perdida...ultimamente han pasado muchas cosas en el equipo que entreno, y no he podido hablar de ellas más que en el contexto del club. Y no es suficiente, me temo. Siento que algo se cuece y que no va a acabar bien, que no tengo los apoyos necesarios en una situación en la que, como se suele decir, tengo más razón que un santo. Los distintos actores de este "drama" no están los suficientemente bien definidos. Está por un lado el grupo de niñas, luego están los padres, los representantes del club y yo. ¿Que qué pasa? Pues que entre las niñas, hay 3 que no se entrenan con nosotros y dos (las que nos ganaron el partido el sábado) no vienen nunca, salvo esta vez, con el equipo. Luego hay otras 4 que no distinguen la mano derecha de la izquierda, que nunca habían jugado y que posiblemente no lleguen a jugar nunca, porque probablemente sean las peores que he visto nunca (y ya sé que digo esto con frecuencia...). Luego hay el club de las perezosas (esta categoría incluye a miembros de otras ya citadas), el club de las golosas y el club de las que prefieren ganar que jugar (11 años, os recuerdo) es decir, que prefieren quedarse en la grada y que el equipo gane para poder mirar luego la clasificación en internet...Bueno, pues dentro de este sarao hay cuatro crías que constituyen el "hueso", las difíciles, con padres que les dejan hacer a su antojo y que "lo que diga mi niña". Ante ese grupo de padres, mi palabra no vale un carajo. Luego está el resto de padres, de entre los cuales hay un matrimonio que no me habla porque su niña juega poco (la peor de todas, pero mala con avaricia, y en todos los sentidos de la palabra); tengo los de familias "recompuestas", como dicen aquí, que no se sabe quien va a venir a recoger a la niña, y entonces la niña no viene, o de la madrastra que viene a buscar a la niña apestando a alcohol...tengo también el modelo "de padres separados que se llevan mal" y que si le toca a la madre no le deja venir a entrenar porque es el padre el que la apuntó al basket...(y cosas peores) tengo la madre viuda, separada de su marido porque le zurraba, pero que lo acogió en los últimos meses de su cancer terminal para acabar de morirse el día de nochebuena!!! que no hay un guionista que imagine una cosa semejante...tengo las que viven lejos, y que a los padres les da pereza traerlas a veces, tengo la mamá que no deja venir a su niña un partido porque así tienen el fin de semana para ellas...y creo que hay un par familias "normales"... sí, creo que un par de ellas sí hay...eso por un lado...luego, por el otro están los representantes del club, que, vaya por dios, son la hermana de la madre de una niña del equipo y su marido, tío de la cría en cuestión...con lo que no hay ninguna independencia ni imparcialidad entre los distintos agentes de esta curiosa asociación... y cada vez que hay un problema, la familia está por medio...y no se pueden decir las cosas (sobre todo cuando la "sobrinita" es una de las cafres que más toca las narices, vaga y sinvergüenza como pocas veces he visto en mi vida... y al final, pero muy al final, estoy yo, entrenando un grupo de petardas preadolescentes a las que les da por saco el baloncesto, y a las que se les ocurren cosas que no voy a escribir porque me hierve la sangre solo de pensarlo. Y el colmo de todo eso es que acabaré siendo el malo de la película...porque lo veo venir, lo veo venir...es surrealista, de veras, unas cosas... yo tengo la conciencia muy tranquila, porque sé que estoy haciendo las cosas bien; bastante ha sido conseguir que nos entrenemos con un mínimo de calidad, que los padres no se entrometan en las cuestiones deportivas (que al principio tenía un colectivo de 20 entrenadores en las gradas diciéndole a cada cría lo que tiene que hacer...lo nunca visto en el basket femenino...); pero me puede esta frustración de quien, a pesar de la honestidad y sacrificio con el que hago mi trabajo, se enfrenta a toda esta chusma que hace que las cosas sean el doble de difíciles. ¿Cómo entrenar unos críos cuando alguien les está diciendo en casa que no soy un buen entrenador y que no hago las cosas bien? Enfin, bref... mejor dejarlo correr... entre esta semana y la que viene todo deberá solucionarse, pero mientras tanto, es difícil no tener alguien con quien hablar...
3 comentarios:
He llegado a tu blog por la recomendación de este artículo... un amigo me ha recomendado... Y me picó la curiosidad el título "Lyon by night", porque yo hice mi Erasmus en Lyon, y me marcó para siempre...
Me ha gustado tu agridulce queja, revulsiva y exhausta, no te preocupes, eso pasa como entrenador de baloncesto, conductor de autobuses, o en una cadena de montaje. Afronta tu trabajo con pasión y dedicación y verás que cambia algo, aunque sea poco. Un saludo
jajaja, que bueno siempre te pasa lo mismo, da igual donde estés ,lugo,...ay como me acabo de reir,hasta he revivido tiempos de lugo,... cuando aprenderás.
vaia... os pais si teñen moito que ver no comportamento dos cativos e realmente é difícil traballar contracorrente...
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