
Un par de comentarios que he recibido ultimamente me hacen pensar que hay gente que aterriza en el blog por casualidad, y que decide quedarse a echar un vistazo. No voy a hacer de esto una cuestión de probabilidad, diciendo, pongo por caso, ¿qué probabilidad hay de que un individuo tecleando una frase en un motor de búsqueda dé con este blog entre las...digamos, cincuenta primeras entradas que el buscador va a proponerle? Lo que me pregunto es ¿qué puede buscar la gente para que el contenido de este blog sea una respuesta útil? Entiendo que uno puede dar con los textos de otros autores que en algún momento he colgado, con ciertas expresiones hechas, referencias a ciudades y lugares concretos (y reales). Ese tipo de cosas. ¿Pero por qué pararse? No creo que la gente que entra busque información "útil", pueden ser curiosos que se pasean como mirando escaparates. Buscan algo concreto, pero se dejan llevar por la curiosidad. Ah! La curiosidad...es, supongo, lo que me intriga...(?) no es un juego de palabras...jejej...me refiero a que me gustaría saber qué es lo que en cada caso hace la diferencia entre seguir la lista de posibilidades que ofrece el buscador y hacer un doble click sobre el enlace que te trae aquí...Intentemos un perfil del curioso: hispanohablante, con acceso a internet, con curiosidad por la literatura...quizá...no necesariamente, con algún tipo de relación o contacto con Francia (como mi más reciente comentarista)...quizá, no necesariamente...bueno, que nos quedamos cómo estábamos...Da igual...me agrada que la gente aterrice por aquí de vez en cuando...aunque ahora que lo pienso, quizá hay otros que pasan y que no dejan ningún rastro...
Esta anécdota me hace pensar al cuento de "La Biblioteca de Babel", una infinita biblioteca donde estarían recogidos todos los volúmenes que podríamos escribir con todas las combinaciones posibles de letras y signos ortográficos. ¿Habéis probado a escribir una frase, (pero una frase más o menos larga y personal) y ponerla en un buscador? ¿No sería absolutamente extraordinario (sin tener en cuenta el posible plagio) que otra persona haya escrito esa misma frase en algún otro lugar del mundo con exactas e idénticas palabras? Si la gente puede creer que todos tenemos un doble físico en alguna parte, ¿por qué no creer que podría existir un doble intelectual? Y no se trata de eso, que me parece mucho más complejo que compartir nariz, mentón y pómulos. Sólo sería cuestión de haber coincidido en una frase...
Esta anécdota me hace pensar al cuento de "La Biblioteca de Babel", una infinita biblioteca donde estarían recogidos todos los volúmenes que podríamos escribir con todas las combinaciones posibles de letras y signos ortográficos. ¿Habéis probado a escribir una frase, (pero una frase más o menos larga y personal) y ponerla en un buscador? ¿No sería absolutamente extraordinario (sin tener en cuenta el posible plagio) que otra persona haya escrito esa misma frase en algún otro lugar del mundo con exactas e idénticas palabras? Si la gente puede creer que todos tenemos un doble físico en alguna parte, ¿por qué no creer que podría existir un doble intelectual? Y no se trata de eso, que me parece mucho más complejo que compartir nariz, mentón y pómulos. Sólo sería cuestión de haber coincidido en una frase...
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