
Es una forma de hablar. Supongo que basta con no mirar alrededor como si la realidad fuese un programa de televisión. Ahora me siento de nuevo capaz de escribir sin más, sin tener motivos, sin tener una gran historia qué contar. Quizá sea porque estoy en un tiempo de creación intensa (estrenamos Yerma el día 30), no lo sé, pero con toda esta historia de los sueños y eso...cierro los ojos antes de dormir y sigo inventando cosas, pensando soluciones, dejando que el proyecto se tome el tiempo necesario en mi cabeza; tiempo quen no podemos darle, por desgracia, en forma de horas de ensayo (los horarios son los que son). No es obsesivo, duermo y eso, pero noto todo el tiempo el run-run de las máquinas funcionando. Supongo que a la vuelta de las vacaciones, con el parón y todo eso, el motor se había calado y ha costado arrancarlo de nuevo. Ahora simplemente dejo venir las cosas, me pongo delante del teclado sin más y todo sigue su curso. Quizá no sean historias demasiado inspiradas, pero son realmente auténticas de mi día a día. Alguien me decía hoy que seguía reconociendo mi voz en los artículos (al menos en algunos). Yo creo que es eso lo que cuenta, que esa voz sea reconocible para los que la han conocido, y que muestre a los otros, a los que me conocen más silencioso o distinto, a descubrir quién es este teatrero errante, que a falta de aventuras de caballería se contenta con sus pequeñas historias de todos los días.
PD: nunca he leído el quijote. No es una confesión de una vergonzosa carga que he portado desde mi infancia. Es un hecho. El otro día, hablando con alguien en el tranvía, me contaban que en Francia lo leen en el instituto...o les mandan leerlo. Yo no recuerdo "haber tenido" que hacerlo. Pero soy de ciencias...
Esto me hace pensar que hoy iba a escribir sobre El sol del Membrillo, de Victor Erice. He tenido que llegar a ver un fragmento en un curso aquí para encontrar el deseo de ver esa película. Mientras pasaban escenas de distintas películas en un curso de Creaciones Contemporáneas yo pensaba (en un aburrimiento inimaginable) lo poco cinéfilo que soy. Es la leche...y lo poco teatrófilo, y lo poco -filo que soy en general. Alguien escribió que hay que evitar a los contemporáneos...quizá solo sea eso, un instinto que me hace evitar a los que comparten mi tiempo....
No, lo que pasa es que no me gusta nada de lo que veo...qué le vamos a hacer...
PD: nunca he leído el quijote. No es una confesión de una vergonzosa carga que he portado desde mi infancia. Es un hecho. El otro día, hablando con alguien en el tranvía, me contaban que en Francia lo leen en el instituto...o les mandan leerlo. Yo no recuerdo "haber tenido" que hacerlo. Pero soy de ciencias...
Esto me hace pensar que hoy iba a escribir sobre El sol del Membrillo, de Victor Erice. He tenido que llegar a ver un fragmento en un curso aquí para encontrar el deseo de ver esa película. Mientras pasaban escenas de distintas películas en un curso de Creaciones Contemporáneas yo pensaba (en un aburrimiento inimaginable) lo poco cinéfilo que soy. Es la leche...y lo poco teatrófilo, y lo poco -filo que soy en general. Alguien escribió que hay que evitar a los contemporáneos...quizá solo sea eso, un instinto que me hace evitar a los que comparten mi tiempo....
No, lo que pasa es que no me gusta nada de lo que veo...qué le vamos a hacer...
2 comentarios:
en letras tampoco era lectura para el curso... pero soy de mixtas... Yo si me leí la primera parte, la segunda la empecé pero como no me gustaba no terminé de leerla...
esto puede terminar como un foro de lectoresdelquijote anónimos...
jejej...
por cierto, hay una segunda parte?
(jjejej)
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