
Esta mañana he soñado como si estuviese en el cine. Algo realmente increíble. Estaba ya en esa fase en la que no duermes del todo, ya es tarde, hay luz, y te pones a dar vueltas de un lado a otro de la cama, buscando el frescor de las sábanas y de la almohada. Ese momento genial en el que te mantienes como en una especie de semi-consciencia y que te permite ver los sueños con una nitidez y una presencia absolutamente acojonante. Y te dejas llevar, y no quieres despertar por nada del mundo, o al menos eso me pasaba a mí esta mañana, quería seguir hasta el final de la historia, realmente como si se tratase de una película. No podría deciros nada de lo que vi, porque no recuerdo nada. Eso es algo que también me sorprende, como me despierto con alguna idea de lo que he visto, pero en cuanto me "reanimo" todo desaparece. Sé que soñé, sé que vi imágenes perfectamente definidas y ahora no soy capaz de hablar de ninguna de ellas. Si no las recuerdo es porque existen en un modo inaccesible de alguna forma a la memoria consciente (aunque hay gente que puede describir hasta el último detalle las cosas con las que sueña). En mí es realmente imposible. Puedo decir, por ejemplo, que en un momento de esta mañana sentí que ese sueño "ya lo había soñado". Me sucede a menudo, aunque no sé qué significa. Pero esa sensación la recuerdo perfectamente, porque estaba despierto (creo). Con razón ha inspirado tanta literatura todo esto. Es una zona extraña, inaccesible. La existencia de la frontera nos hace ver que existen dos realidades distintas, pero no podemos saber realmente de qué lado de ella estamos. Esas son las cosas que realmente me interesan. Todo aquello que (por el momento) no podemos saber...
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