martes, 3 de marzo de 2009

¿Por qué el mango está tan bueno?


No es una pregunta trampa. Es que me estoy zampando uno en este momento y me estoy chupando los dedos. Qué sabor más delicioso...mmmm...buenísimo, te pringas un poco comiéndolo, porque cuando dios creó el mango apostó por el sabor, y ahora tenemos que lidiar con esa especie de hueso gigante (gran timo, la mitad no se come) que parece que fuese un calamar...os imagináis morderlo así y que no hubiese pepita, que todo fuese carne dulce, compacta y jugosa....mmmm...¡a ver, esos ingenieros genéticos, tanto investigar enfermedades...vamos a investigar cosas que merezcan la pena!

Acabo de llegar de una reunión para "vender" nuestro espectáculo a una pequeña sala (café teatro, plutôt). No soy un gran vendedor, eso está claro. Yo estaba allí contándole pormenores del trabajo y de la historia y...¿para qué? lo primero (y único) que habrá retenido será "grupo de estudiantes" o "no profesional". Y directos a la categoría de "Ufff, no sé yo..." ¿Cómo decirle que es un buen trabajo, que es serio y bien hecho? Imposible sin hacer "publicidad", quiero decir, sin que parezca que lo estoy "vendiendo" (aunque los dos sabíamos que estábamos allí para eso).

Se ha acabado el mango... zut!

(jejej...estos franceses...qué expresión más estúpida...)

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