miércoles, 7 de enero de 2009

Clac-clac-clac-clac-clac-clac...clac-clac*

*castañeteo de piños (los puntos suspensivos son un escalofrío)


Y yo haciendo carretera, que vaya día me ha tocado...estaba en la sala de ensayos mirando por la ventana, viendo nevar y nevar y nevar y nevar y nevar, hasta que se hizo de noche y ya no veía nevar y nevar y nevar y nevar y nevar. Al salir, una capita razonable, las quitanieves a tope; hasta los camiones de la basura pasaban por el centro de St-Etienne echando sal, porque las máquinas más grandes no pasaban por las callejuelas del casco viejo. Y yo acojonao. Miro un termómetro en la farmacia de enfrente: -11ºC. Ya me parecía que hacía un frío del carajo, pero este dato acabó por confirmarlo. Fui a por el coche (rodillas rígidas, aunque parecía gilipollas...esta chorrada solo la pilla mi hermano), desalojé la nieve de los cristales y me puse en marcha. La carretera estaba bastante limpia, pero ibamos como tortugas. 40 minutos para hacer 7 kilómetros y coger la autopista. A partir de ahí, la cosa ya fue más o menos fluida.

Y ahora, algo caliente, manta y sofá...

2 comentarios:

jorge dijo...

...gilipollas pareces cuando te pegas una culada de esas que te suben los pies por encima de la altura de la cabeza...las rodillas rígidas es una forma elegantemente práctica de no caerse...aunque para todo hay que tener estilo...

Alberte dijo...

gracias las que tu tienes, guapa!


jojojj...es que te imagino desparramao en la acera y me troncho...(pero oye,sin maldad)

jojojojojjj...

con ubuntu nunca te hubieses caido, que lo sepas...