
El sentido del "protocolo" lleva a los franceses a extremos absurdos muchas veces; hoy he visto a mi directora de memoria, que es una tía jovencita, que debe tener mi edad o por ahí, y claro, no hay manera de sacarlos del "usted" y de las formas más distantes que os podáis imaginar. Mira que llevamos tiempo trabajando sobre el tema, charlando, me ha dado clase, etc...no hay manera de hablar con ella de persona a persona, siempre tiene que ser de profesor a alumno, como si mantener el orden del microuniverso académico fuese cuestión de vida y muerte y que si, par malheur, nos tuteamos, nos hacemos una broma o la conversación toma un tono coloquial, pues el mundo conocido tocaría a su fin...Hombre, en su caso, a veces me digo si se creerá que estoy intentando tirarle los tejos (porque la tía está buenísima, todo hay que decirlo), o tendrá la costumbre de que se los tiren y querrá evitar malentendidos (o cosas peores). Que conste que no es el caso, quiero decir, que no le tiro los tejos, vamos. En realidad es igual con todos los profesores que he tenido, tanto aquí como en Aix (aunque bueno, allí eran un poco más accesibles). Supongo que simplemente es una forma de aislarse dentro de un status que les conviene, sabios ellos, y que los separa de la chusma estudiante. Como si el hecho de ser profesor significase algo más que haber aprobado una oposición (en un gran número de casos). No comprenden que sus reflexiones y sus ideas no valen más o menos por ser profesores, sino por ser quienes son. Y de eso, de ser quienes somos, no estamos exentos los estudiantes. Confunden opinión y reflexión personal con saber, conocimiento o verdad, y en un campo como el del arte, no hay más que lo que uno es capaz de pensar.
Me parto con las crías del equipo de basket, que no son capaces de llamarme por mi nombre. No consiguen desconectarse del consabido monsieur, que me da la risa cada vez que lo oigo...monsieur, jjeje, es que son la monda...
Me parto con las crías del equipo de basket, que no son capaces de llamarme por mi nombre. No consiguen desconectarse del consabido monsieur, que me da la risa cada vez que lo oigo...monsieur, jjeje, es que son la monda...
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