miércoles, 9 de septiembre de 2009

Cosas que no diría con solo olvidarlas


No creo que podamos elegir la forma de enfrentarnos a la realidad. Las decisiones se toman, las cosas suceden en el instante mismo en el que han de hacerlo y, simplemente, no hay tiempo para saber realmente lo que está pasando. Vivir nos va programando para que reaccionemos, para que hagamos; desarrollamos ciertos automatismos que interpretamos como voluntarios, pero que no son sino la programación que hemos ido acumulando para hacer frente a las distintas situaciones que podemos afrontar con el paso del tiempo. Recuerdo haber escrito : Vivir sólo es cuestión de tiempo. A vivir se aprende poco a poco, como cualquier otra cosa, con práctica. Estamos en pleno entrenamiento cada día, pero, y he ahí la paradoja, cuando llega una situación nueva, inesperada o no, casi nunca sabemos tomar las decisiones apropiadas, simplemente por falta de experiencia. ¿De qué sirve vivir cada día si finalmente no va a servirnos nada más que de entrenamiento inútil a las costumbres cotidianas? Somos jugadores de rutina, y en ella nos movemos de maravilla, aconsejando a aquellos que han vivido menos que nosotros. Y claro, intentamos apoyarnos en la experiencia de quienes han vivido más que nosotros para sobrellevar los momentos que nos desconciertan. Pero en realidad, sirve de poco. Puede ayudarnos a solucionar cuestiones prácticas, técnicas, pero no a tomar buenas decisiones, a vivir ese instante de realidad en el que, por mucha gente que esté a nuestro alrededor, solo tenemos a nuestra disposición lo que somos. ¿Es necesario saber quién somos para poder vivir? No lo creo, pero es necesario reconocer que somos alguien, y que lo que digamos o hagamos será una manifestación de lo que somos, y no un reflejo de lo que nos rodea. Todas las decisiones vienen siempre en la misma dirección...

No decidimos llorar o no, estar tristes o no, olvidar o recordar. Simplemente sucede. No decidimos intentar dormir y recuperar imágenes que no veíamos desde hace muchos años. Estos días ha empezado algo que me lleva a memorias antiguas y olvidadas; hay una gran diferencia entre las imágenes que no volverán y las que no podrán ser...no sé cuales son más dolorosas, a pesar de que el futuro que imaginamos con quién se ha ido nunca haya existido realmente...


2 comentarios:

...triz dijo...

en ocasions as memorias esquecidas volven e golpean con forza e de forma reiterada ata case sentir dor é sempre mellor mirar cara adiante e convivir coas decisións tomadas...

...triz dijo...

o futuro é algo máis difícil... como cada día nos vai agasallando con cambios, esperados ou non, do noso agrado ou que xamais desexariamos... a incertidume, que nos saquen da rutina entendendo rutina por todo o que entra dentro do esperado, é se cadra das cousas máis angustiosas que plantexan situacións novas e descoñecidas