jueves, 19 de marzo de 2009

Reflexiones para un día de Huelga (en el que alguien, en algún lugar del mundo, está pescando mientras yo me aburro en esta soleada mañana de marzo)


He dicho

Aquí suelo escuchar France Info en la radio (el equivalente de Radio 5 Todo Noticias). No por una especial preferencia sino porque el resto más bien apesta (imaginaos un mundo en el que solo existiese radio 5 y Cadena 40, pues eso es la radio francesa). Ayer estuvieron todo el día dándole vueltas a unas declaraciones del Santo Padre en las que decía que el uso del preservativo empeora la situación del SIDA en Africa (y en el mundo en general). ¿Cómo reaccionar ante semejante idea? ¿Es algo en plan marketing para sus fieles, en plan, decir lo que quieren oir? ¿Es un problema de jet lag y que se le fue la pinza? ¿Cosas de la edad? ¿Trastornos del sueño? ¿Una comida en mal estado? ¿Qué diagnosticaría House si esta frase fuese un síntoma? Cierto es que unas horas después hubo las consabidas "contradeclaraciones", o explicaciones, de su entorno, diciendo que lo que Ratzinger había hecho no era sino subrayar la importancia de la abstinencia y de la fidelidad en el seno de la familia católica. Vale, aceptamos barco. Quiero decir que se puede "entender" que la Iglesia Católica mantenga sus principios y que, evidentemente, si solo hay sexo con fines reproductivos y en el seno del matrimonio, no hay necesidad de preservativos. Pero volvamos al mundo real. Yo puedo entender que alguien tenga ciertas convicciones y que sus principios le muevan a decir y hacer cosas realmente sorprendentes. Pero normalmente se queda en círculos cerrados. Me gustaría poder hablar con alguno de estos grandes hombres políticos y preguntarles algunas cosas, en plan informal, del tipo: ¿a ver, pero tu realmente te crees lo que dices o solo es porque "hace falta" decirlo? Y que el otro me conteste sinceramente. Conocer la verdad, simplemente... aunque suena un poco a teoría de la conspiración, jej..las grandes verdades ocultas que se mueven en los eslabones más altos de la cadena...en fin, nos quedamos sin saber, y mientras tanto, no podemos más que pasar la página y esperar que en el fondo no sean nada más que palabras...

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