martes, 9 de diciembre de 2008

Les lumignons


Ultima noche de Fiesta en Lyon. En todas las ventanas la gente pone luces y, la verdad, está muy chulo. Yo también he puesto unas velas. Los inquilinos de antes (y si me fío del casero, debían de ser unos 350 chinos los que vivían aquí...aunque bueno, el pobre está algo desfasao y exagera, pero por el estado del piso cuando llegué, no sé si serían muchos, pero los que fuesen, eran descendientes de Atila, eso fijo; el “estado graso” en el que estaban las lámparas ¡del dormitorio! da buena fe de lo que pudo haber sido la ocupación china del apartamento). Todo esto para decir que los famosos chinos dejaron un cargamento de velas de esas redondas en un armario. Pero un saco d’ellas, en serio. No debían utilizar las bombillas. Normal, por otra parte, porque con la capa de grasa que tenían, el riesgo de incendio era alto...qué guarros, en serio... ¿qué habrán hecho? freír Nems en la cama? Ni os cuento cómo estaban los muros y la lámpara de la cocina....bueno, a lo que iba...

He pasado unas cuantas calles para ir a coger el tranvía y es una imagen muy “de cine”. El frío (friísimo) que a vuelto de repente esta tarde, el cuello del abrigo subido, la bufanda, los guantes, caminando tranquilamente por las calles iluminadas. El sábado fui hasta el centro para ver el espectáculo de luces de la Place des Terreaux. Estuvo bien, aunque había demasiada gente. Tanta que el Ayuntamiento había dibujado una especie de “circuito” para que todo el mundo vaya pasando por todos los sitios, pero que no se pueda quedar demasiado tiempo. Como un encierro (en el sentido taurino), donde la gente va pasando en un solo sentido de circulación. Así llegué a la plaza, arrastrado por la marea, para ver los 7 minutos de iluminación de los muros del Museo y del Ayuntamiento, una especie de videoproyección muy sencilla, pero realmente impresionante, con unos colores increíbles. Al final, por la megafonía te “invitan” a dejar la plaza y otra nueva “tanda” ocupa la calle. Claro que cada una de esas oleadas podía reunir...no sé, ¿10000 personas? o quizá más, porque la plaza debe tener unos 150 metros de largo por 50 de ancho...es una plaza enorme y no cabía un alfiler. Bueno, el caso es que yo seguí las instrucciones, me fui con la marea y seguí callejeando un rato, viendo otros juegos de luces que había por todo el centro. Fue un paseo agradable, ruidoso, con unos trayectos en metro dignos de otro artículo, con la gente verdaderamente de fiesta, pero en pleno mes de Diciembre, con los abrigos hasta las orejas, las bufandas, los guantes...una imagen curiosa de una ciudad en fiesta. Y a falta de San Froilán...


PD de las 02:21
Estaba en la cama y no consigo dormir; me acabo de acordar de una historia sobre la que no creo haber escrito. Un día, llaman al timbre, abro y era una señora china, de unos cuarenta y tantos. Me pregunta por...fulanito (nombre imposible de pronunciar), que si no vive aquí fulanito. Que es su madre (???). Todo esto un par de meses después de mudarnos. Yo, de piedra, le digo que no tengo ni idea de d
ónde puede estar, pero que nosotros vivimos aquí desde septiembre. ¿Cómo es posible que tu hijo se mude, pasen dos meses, te presentes a hacerle una visita sin llamar y te encuentres que ya no vive en el mismo sitio? ¿Y no le dice nada? Qué cosas más raras...

No hay comentarios: