El puente de tres días (el once de noviembre es festivo en Francia) me ha dejado más cansado que descansado. Ahora ataco una semana de las "normales", pero que tiene una cita muy importante el sábado que viene. Partido "a vida o muerte" de mi equipo de infantiles, que vamos a jugar a un pueblo que está a ciento cincuenta kilómetros de Lyon. Solo espero que la semana de entrenamiento se desarrolle normalmente, y que vayamos a Bellegarde-sur-Valserine (que así se llama el sitio) a hacer un buen partido de baloncesto. Lo más dificil va a ser gestionar el estrés de las niñas, porque saben que es un partido importante, e intentar motivarlas y tenerlas lo más tranquilas posible.
Y mientras tanto, todo el rato dándole vueltas a los entrenamientos, a la organización del trabajo, a las frases importantes...esta semana cada segundo va a saberme a baloncesto.
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