lunes, 3 de octubre de 2011

Ser padres

Título de magazine sobre la paternidad y la maternidad para encauzar este artículo sobre lo tontos que se vuelven algunos padres, personas más o menos razonables el resto del tiempo, cuando se trata de sus hijos. Y es que la vida te puede preparar a las noches de insomnio, al cambio de pañales, a las prisas para llegar a tiempo al colegio, a los suspensos, a las noches con fiebre, a los pantalones nuevos rotos por las rodillas, a las primeras novias o novios, a las primeras rupturas...pero nada, nada, nada en el mundo prepara a un padre a una cosa: que tu hijo sea un paquete. Y hablamos de baloncesto, por ser mi deporte, pero podría ser cualquier otro. Debería estar diagnosticado como transtorno transitorio de la percepción, de la personalidad o simplemente de la vista, ¡porque hay que estar ciego para no ver que ese chaval es un petardo! Y el tio me saca unos argumentos de risa sobre no se qué historias, dándome la chapa durante media hora, diciéndome que si esto que si lo otro...que no, señor, que su hijo va a jugar en el equipo de los paquetes ponga como se ponga, ¿y sabe usted por qué? ¡Pues porque es un paquete! A ver, yo exagero un poco la cosa, pero teníais que haber estado allí para oirlo. Y yo en plan politicamente correcto, desmontando sus estupideces como buenamente podía. Habrá que ir aceptándolo; nos hemos dado un plazo de un par de semanas, pero al final va a ser lo mismo...y qué le vamos a hacer...

Y encima, hijo único...todas sus esperanzas de haber dado al mundo un nuevo Jordan frustradas por un entrenadorzucho sin criterio...difícil de encajar, claro...

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