viernes, 14 de octubre de 2011

¿Puedo hablar con su señora?

Para venderle qué, exactamente, le digo yo....silencio...le llamo de parte del instituto de belleza de no sé dónde...ah, pues no, no creo que le interese, muchas gracias...chica novata al otro lado del teléfono, despedida seca, áspera, repentina...hasta me sorprendre, de tan acostumbrado que está uno a que le tiren flores hasta el último segundo, a pesar de haberlos mandado a freír espárragos...trabajo duro el de "standardiste", como dicen aquí, ¿operador teléfonico, quizá, en España? No sé...a veces me pasa eso, no sé si ya habré hablado del asunto...resulta que me doy cuenta de que hay palabras y expresiones que he aprendido en Francia por primera vez, y cuando intento encontrarlas en castellano, pues no me salen, porque nunca las había utilizado. Bueno, lo que iba diciendo, trabajo difícil el de venderte chorradas, abonos teléfonicos y otras cosas que nunca, nunca, nunca te hacen falta. Aunque bien pensado, si lo siguen haciendo es porque debe de funcionar. En lo que a mi respecta, nadie me ha propuesto hasta la fecha algun producto que realmente necesitase. Y hoy ni siquiera era para mí....jejejej...a veces me han pedido hablar con el "cabeza de familia", que suena como a un viaje en el tiempo, directamente a los años 60 o 70...es curioso que sigan empleando esas expresiones...

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