...así, de repente, como quien no quiere la cosa, miras por la ventana y las hojas se han vuelto marrones de un día para otro, hace viento, y frío, el cielo está cubierto y la gente pasa abrigada y ensombrecida como si nunca hubiese habido verano, o como si ya estuviesen contando los días hasta el próximo mes de julio...

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