
Y vaya que no...vaya retorno difícil, con un entrenamiento penoso; estoy en un estado de forma lamentable, sinceramente. A pesar de no haber parado completamente en verano (primero el trabajo en Avignon y luego tres semanas de pesca intensiva) he perdido completamente el estado físico. Lo notas sobre todo en los primeros esfuerzos, cuando solicitas alveolos pulmonares que estaban ahí, tocándose los güevos desde hace meses y que parece que se despierten en una mañana de resaca. Literalmente, los "notas", sientes tus pulmones físicamente chirriando y quejándose en el pecho hasta que acaban por desperezarse y ponerse a funcionar (otra vez). Vacaciones pulmonares. Es un concepto interesante...y es que yo, correr en verano...no puedo, me aburro como una ostra. Si no hay balón...no es lo mismo...
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