martes, 16 de marzo de 2010

Même pas en rêve!


Es esta una expresión mucho más coloquial que nuestro "¡Ni en sueños!". En todo caso, seguro de que no suena rancio...bueno, me imagino que suena rancio dicho en castellano, porque no creo que lo haya oído en mi vida; al menos que yo recuerde...enfin, bref, a lo que iba...estas últimas semanas sueño mucho, o recuerdo que sueño, y me llama la atención porque normalmente no recuerdo nada de mis sueños al despertar. Además, lo que he soñado ultimamente son verdaderas películas, en serio, historias bastante complejas y, lo que es mas sorprendente, tremendamente coherentes. Además la impresión que tengo mientras sueño es más de observador o de creador que de protagonista. He vivido situaciones muy diferentes (que desgraciadamente ya he olvidado), alguna historia de detectives (más de una) en la que se iban siguiendo pistas hasta resolver un enigma, y todas con varios "actores", todos desconocidos. Lo que más me llama la atención es la impresión de verdad, como si hubiese viajado a una realidad paralela en la que todo lo que sucedía fuese posible. En ningún momento me parecía estar soñando. Todas las situaciones eran coherentes y posibles, excepto por el hecho de que yo estuviese participando. Supongo que este tipo de sensaciones son las que han impulsado a escribir a tantos autores sobre el problema de distinguir entre la vigilia y el sueño. Yo me limitaré a dejar constancia a través de estas pobres líneas.

No hay comentarios: