Todo iba bien. Estábamos jugando un buen baloncesto. Sin nuestras dos mejores jugadoras (una lesionada y otra "castigada"). Dominando el partido, repartiendo minutos y disfrutando. Llega el último cuarto, con más de veinte puntos de ventaja... y al final ganamos, pero acabamos "pidiendo la hora"... por culpa de una cría que se puso a montar su número de...mejor no hablar porque se me calienta la sangre...
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