
¿A quién le decía yo el otro día que este año había tenido suerte y que no me había tocado ninguna gripe ni ningún catarro? Algún estudio científico habrá que relacione el hecho de pronunciar estas palabras con el de caer inmediata y fulminantemente enfermo...porque lo que es a mí, no me falla. Y debería haberlo visto venir, que cuando duermo mal un par de noches seguidas es porque algo no funciona como debería. Garganta irritada, moqueo constante, oidos taponados...menos mal que no tengo nada que hacer en este día de san valentín: poner una lavadora y dejar pasar las horas sin prisa...y ya me estoy temiendo la programación televisiva superpastelera del día en cuestión...
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