
Tarde de nuevo para este lunes, que ya es martes. La decepción del día de ayer tras el partido va dejando paso a la ilusión por retomar el trabajo. Es curioso como los momentos más graves se van disipando poco a poco hasta olvidarlos. Cuestión de tiempo, por lo visto, aunque a mí hay cosas antiguas que aún me asaltan antes de dormirme algunas noches. Olvidar es, sin duda, recuperar la paz...y todas esas imágenes y palabras que vuelven a visitarme en mi cama, imprecisas y confusas, pero aun capaces de apretarme el corazón por dentro y hacerme sentir todas las ocasiones en las que me he equivocado.
Hay una que duele más que ninguna... ()
1 comentario:
pensamentos recurrentes para torturar a mente... hai erros que só os ves en retrospectiva... no momento parecen o mellor pero logo pasan a aparecer á hora de durmir ceando deixas a un lado as cousas do día... sorrí :)
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