lunes, 4 de enero de 2010

Nieve


Día extraño éste, de tristezas lejanas, del silencio de una ciudad inmóvil, colapsada por la nieve. Más de treinta centímetros a primera hora de la mañana. Realmente impresionante. Un día gris, invernal como pocos, de cielo pesado y bajo, de luces tibias que realzan los colores. El regreso ha sido duro, con un viaje en autobús interminable y un vuelo de los que provocan fobia a los aviones. Y al llegar, la casa fría y silenciosa, la nevera vacía, la ropa por doblar...he intentado ponerme al día. Vuelvo a tener provisiones y la casa ha recuperado su temperatura y su aspecto habitual. Sólo la nieve se empeña en no dejar pasar la navidad...

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