miércoles, 9 de diciembre de 2009

El valor de la suerte


Hoy he encontrado una moneda de un céntimo. No sé de dónde viene, pero me da yuyu ver dinero en el suelo y no agacharme a recogerlo. Como si fuese un acto de desprecio a la suerte, por ínfima que sea. Lo curioso de la historia es que, por muy pequeña que sea la moneda, siempre me resulta agradable encontrarla, aunque sea de un valor insignificante. Simplemente por el hecho de que un número indeterminado de circunstancias han determinado que esa minúscula moneda de cobre acabe en mi bolsillo.

He caminado los últimos metros hasta el portal dándole vueltas a esta idea. Miraba la moneda entre los dedos, con los mitones de colores y el fondo gris y lluvioso de final de otoño...me hubiese gustado poder hacer una foto...

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