
Con muchas historias y anécdotas y fotos de Nueva Zelanda...todo eso tendrá que esperar unas semanas, ya pocas, hasta que yo pueda volver a casa. Seguro que ya no será lo mismo, porque las historias de viajes se cuentan mejor justo al regreso, cuando todavía se sienten cercanas y no las hemos contado una docena de veces. Después van perdiendo un poco de brillo, y se vuelven algo más mecánicas. Se pierden ciertos detalles, se dejan de lado algunas anécdotas...la memoria comienza a confundir lo que sucedió y las palabras con las que narramos lo ocurrido, y en ese va et vient entre la memoria y los recuerdos, se va dejando atrás el viaje para poder retomar nuestros pasos, más o menos donde los habíamos dejado...
2 comentarios:
oh yeah! i'm back...pero as historias da pesca quedarán sin contar ata que chegues...non te preocupes
a verdade é que cando o dices tú soa bastante máis macarra...
e podes contarlle algunha a isi, para irte entrenando...jejeje...
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