lunes, 16 de noviembre de 2009

1000 euros


Acabo de colgar el teléfono y me siento bien. Una de esas alegrías espontáneas que te ponen la sonrisa en los labios y un no sé qué en la garganta. Y me direis que es una tontería, pero este tipo de situaciones suelo vivirlas así.
Durante toda mi vida he necesitado siempre el reconocimiento por parte de los demás. Siempre he sido bastante egocéntrico e incluso egoista, lo sé, pero esta necesidad nunca ha tenido nada que ver con eso. En estos últimos años, sobre todo desde que comencé la universidad, he ido cambiando de rumbo, buscando, precisamente, una actividad en la que realmente pudiese sentir el valor de mi trabajo. Y, en cierta forma, siempre he necesitado sentir el apoyo y la confianza de quienes estaban a mi alrededor. Yo sé que soy bueno en lo que hago, y no porque el orgullo y la vanidad me cieguen. Sin embargo, no he podido compartir toda esta parte de mi vida con casi nadie, por unas circunstancias o por otras. Y me hubiese gustado sentir, independientemente de si tengo razón o no, un apoyo incondicional de quienes me rodean. No quiero decir que no lo haya tenido de otras formas. Allá donde voy sé que puedo contar con mi familia y con mi gente, pero hay una pequeña diferencia entre ayudarme a seguir mi camino y creer en el valor de lo que hago. A ver, que no se me enfade nadie... sólo intento explicar la sensación que tengo...nada más... son solo cosas dichas en voz baja...

He seguido un camino, titubeante, incierto, duro y, aparentemente, con un futuro aún más complicado y difícil. No sé lo que haré en los años que vienen. No hay proyectos a largo plazo porque por ahora no sé dónde voy a parar mi viaje. Sé que quiero volver, que quiero estar en casa, pero pienso también que allí donde me gustaría vivir no podría hacer lo que me gusta...y eso es realmente jodido...

Y ahora, me encuentro en medio de esta reflexión sin saber muy bien cómo, "agité" por una llamada de teléfono en la que me acaban de anunciar que me dan una subvención para mi proyecto de teatro. Y, caso insólito, ¡me dán más pasta de la que yo había pedido!, argumentando que es un trabajo muy interesante y que habían estado muy satisfechos con el proyecto del año pasado. Y es una chorrada, lo sé, pero me siento bien.

2 comentarios:

jorge dijo...

noraboa!

...triz dijo...

gústoume ler este post, non sabería explicar o motivo, quizas o escribiche cun sorriso... ;** ou quizás por saber que che gustaría volver.