
El otro día, el jueves, creo, fui a hacer unas compras, y al ir a pagar, no sé muy bien por qué, me puse a teclear el código de la tarjeta con la mano izquierda...y..fue una sensación extrañísima...aunque era capaz de pensar el número secreto, no era capaz de teclearlo...lo veía mentalmente, pero no podía hacer el recorrido sobre el teclado...así que teclée un código equivocado...y entonces, por miedo a que se bloquease la tarjeta, cambié de mano para no fallar y, con la derecha, no hubo problema... seguro que hay mil explicaciones científicas, pero no son necesarias... me conformo con las impresiones que me ha dejado el momento...el caso es que cuando estaba intentándolo con la mano izquierda, era capaz de ver los cuatro números del pin, pero no el orden en el que tenía que ponerlos...qué caña...fue muy curioso...la misma sensación (más o menos) que cuando intentas cepillarte los dientes con la mano contraria a la habitual, o si coges la ducha con la mano cambiada...las sensaciones son completamente diferentes, los gestos están tan programados que es como si fuese una nueva actividad y hay que aprenderla desde cero...
No hay comentarios:
Publicar un comentario