jueves, 24 de septiembre de 2009

Otra de olores


Y es que estos días el tranvía va petao, y claro, nada se escapa, y los olores menos (sobre todo porque no hay ventanillas), así que en este veranillo de san miguel que nos ha tocao pues la gente, que ya se viste un poco más, porque por la mañana hace fresco, y claro, luego, a mediodía...pues sudas, y mucho, y en el tranvía petao de gente sin aire acondicionado y sin ventanas, ya os podéis imaginar. Sobaco al descubierto y pestazo que te crió. Es incluso agobiante, porque es que no te puedes ni mover, y cuando se abren las puertas en una parada todo el mundo intenta pillar un poco de aire fresco...

En medio de esta sinfonía de aromas, hoy me he sorprendido con el olor de un perfume que no había olido nunca. Dicho así, y sabiendo como sabéis que no soy especialista en mejunjes aromáticos, no porque no los use, sino porque no...bueno, que me lío; lo que quería decir es que el hecho de no haberlo olido nunca me parece relevante, aunque no me dedique a probar colonias en las perfumerías. Quiero decir que hay una gran gama de perfumes que no se diferencian demasiado, son olores...cómo decirlo, no huelen a lo que huelen, sino que huelen a perfume. Creo que hay tantos ya que se pueden contar con los dedos de una mano los que realmente tienen una "personalidad propia", los que realmente proponen una fragancia diferente. Y éste era uno de ellos. Me llamó mucho la atención porque era denso, grave, opaco...son las palabras que lo definirían mejor (sin que por ello puedan daros ningún tipo de información útil, lo sé...)




Y para los que se lo estén preguntando, era una tía...

No hay comentarios: