sábado, 12 de septiembre de 2009

Fainéantes


Mañana tengo el primer partido de preparación, en Roanne, a una hora y media de camino. Si no he hablado del equipo hasta ahora es porque procuro seguir la máxima "cuando no tienes nada bueno que decir, mejor estar callado". Mira que he entrenado equipos malos, pero este es particularmente...no es que sea malo, no, es que es triste, joder. Es el grupo más vago, perezoso, y desesperadamente ñoño que he visto en mi vida. Nos van a dar pal pelo mañana, pero a ver si eso les hace despertar un poco...qué cruz, madre...qué cruz...y lo peor es que claro, después de estos años de ausencia, pues yo llego a los entrenamientos con unas ganas que no veas, y cuando veo esta actitud pesada, cansina, torpe...aggghhh! me desespera...y yo sacando el manual de la motivación, de la presencia constante, insistente, empujandolas en cada ejercicio...y na, na de na... y me digo, joder, ahí tienes un reto interesante, hacer de esta banda de parásitos un equipo de basket (tienen unas condiciones físicas increíbles)...pero en cuanto empiezan con sus torpezas inexplicables, me dan ganas de cerrar la puerta por fuera y prenderle fuego al pabellón...


(con ellas dentro, bien entendu...)

PD: coño, ahora, como por una puñetera casualidad arda el gimnasio (dios no lo quiera, por supuesto) a ver como explico yo este artículo...

No hay comentarios: