martes, 22 de septiembre de 2009

235,57


Estos últimos días me resulta más difícil escribir. No sé que es lo que puede cambiar de un momento lúcido a uno que no lo es, pero, por desgracia, la ocasión de escribir no suele coincidir con la necesidad de hacerlo. Me haría falta un pequeño portátil conectado a internet a través del móvil para recorrer la ciudad e ir escribiendo sobre todo lo que va sucediendo. Creo que podría ser una experiencia interesante. Y al mismo tiempo, sacar fotos con la cámara web e ir actualizándolo todo en tiempo real. El problema es que de esta forma estoy seguro de que escribiría mucho más de lo que vosotros, escasos lectores, estaríais dispuestos a leer. Sin duda. Pero quizá lo haga algún día, aunque no en tiempo real. Podría pasearme con el ordenador y escribir a medida que las ideas van viniendo para luego poder colgar los artículos en cuanto llegue a casa...me gusta escribir sobre lo que pasa. Porque te hace pensar. De otro modo, las imágenes no van más allá de la impresión visual, no dejan ningún tipo de huella. Tener que escribir te "obliga" a construir unas líneas de pensamiento en torno a un instante cotidiano. Y es una gymnastique nécessaire, porque en el fondo somos en gran medida lo que somos capaces de pensar...

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