martes, 26 de mayo de 2009

Y llegó la lluvia


Me he quedado un rato con la ventana abierta mirando la calle mojada, con el aire fresco atravesando la casa. En general, el agua me hace volver "a casa", sobre todo la lluvia de verano, que es tan nuestra. En esta ocasión me ha llevado a un sitio muy concreto, à ponte do Cairo. Del otro lado, Asturias. He pensado directamente en la vista desde la pasarela, en las hojas de los arces, los laureles y los alisos goteando sobre el agua, el cielo gris que sientes en lo alto, pesando sobre todo. El aire es fresco, pero la temperatura es perfecta para poder sentir sobre los brazos lo poco de lluvia que todavía cae...

Es increíble cómo me ha revuelto esta lluvia, cómo me ha hecho pensar con más ganas en ciertos paisajes, en ciertas situaciones...ya no se trata de la familia, ni de la tierra (ni siquiera de la pesca...jejeje) Las sensaciones qué vuelven ahora no puedo explicarlas ni asociarlas a nada...


Sólo me falta el olor del agua...

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