domingo, 26 de abril de 2009

"Fusionnelle"


La gente es la pera. Una emisión en la tele (tarde lluviosa de domingo) de esas de animales de compañía que sus dueños llevan al veterinario. Perfil: mujer, entre 60 y 80 años, sola o viuda, propietaria de uno o más felinos, en apariencia gatos domésticos (con sobrepeso). Una de ellas habla de que tiene una relación "fusional" con su gato, y que desde que el gato ha caído enfermo...quiero decir, desde que ha caído...por la ventana de un séptimo piso, y que se encuentra internado en la clínica veterinaria, pues no puede dormir, no es capaz de dormir sin su gato. No niego las "propiedades terapéuticas" de la compañía animal, y no escribo para burlarme de la soledad de esas personas, ni de su relación con sus mascotas. Que conste. Pero los mecanismos de "evacuación" de la solitude, como dicen aquí, están, en ocasiones, al límite de la cordura. Esa soledad de "fin de vida" es de temer, y yo la temo, cómo tantas otras cosas. Pero no sé si la presencia de un animal a mi lado podría aliviarla. Cierto es que nunca he tenido perro, ni gato, ni tortugas, ni periquitos, ni peces de acuario. No creo que estén bien enjaulados. Es algo que tengo pendiente, criar un cachorro desde pequeño y que sea un compañero de vida. Pero por el momento, no puede ser...

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