Creo que se me ha quedado de cuando eramos pequeños (mi hermano y yo, se entiende), que por estas fechas teníamos que levantarnos el domingo por la mañana para ir a jugar...o para ir de pesca...vaya, no sé por qué tenía en la cabeza que era cuando íbamos al Mercantil los sábados, pero no tiene sentido a no ser que antes cambiasen la hora la noche del viernes...¿? bueno, fuera por lo que fuera, siempre había esa dichosa hora de menos que nos llevaba a la cama, invariablemente, una hora antes. De los domingos por la mañana de pesca sí me acuerdo, pensando antes de dormir que estaría más cansado por la mañana porque habría dormido una hora menos, y nada más levantarme echaba cuentas de cuántas horas habían pasado. Eso sigo haciéndolo; nunca he conseguido despegarme del recuento de horas de sueño. No sé si será algo psicológico, pero cuando sabemos que hemos dormido más estamos más descansados (quizá por el hecho de que, efectivamente, hemos dormido más...); no, me refiero a que cuando sabemos cuántas horas hemos dormido, aun no habiendo dormido suficiente, parece que estamos más frescos (o al menos a mí me lo parece); no me gusta irme a la cama sin mirar el reloj antes, para poder echar un cálculo de cuanto tiempo me queda antes de despertar, y decidir si estaré o no cansado por la mañana. Esta noche ya he adelantado el despertador. El ordenador se cambia solo, ¿no? Por si acaso no le voy a tocar. Me queda el móvil y el ipod, pero los dejo para por la mañana. Ahora me piro, que ha sido un día muy largo. Muchas horas de Yerma, que cada vez se va acercando más a lo que debería ser. Quizá para cuando vengáis a hacerme una visita os pueda enseñar de qué va...aunque sea en Francés....podéis ir leyendo el libro por si acaso...aunque luego no vengáis, merece la pena...
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