martes, 10 de febrero de 2009

Dos chinas con una bolsa de Ikea


Es curioso como la palabra chino me suena raro. Suena chungo, a falta de respeto, como si hubiese connotaciones negativas. Aunque en realidad no sea más que un gentilicio que hace referencia a los individuos originarios de Republica Popular de China. Suena a todo a cien, vamos. El caso es que yo me daba una vuelta esta tarde y esas dos chicas (anda, solo con cambiar una letra ya suena distinto) se peleaban con una megabolsa de esas azules de Ikea. Parecía que pesara una tonelada y las pobres llegaron a la parada del bus medio a rastras. Subían en el 46, como yo, camino de la Residencia Universitaria. Cuando montamos pude echar un vistazo a la bolsa y vi que había como unos 20 kilos de patatas (entre otras muchas cosas).

Hoy he ido a jugar al basket en la calle, aquí al lado, con la peña del equipo del lunes por la noche. Estuvo bien. Ahora estoy un poco cansado (ayer, hoy, jueves partido...), pero después de la ducha me sentía en plena forma. Saliendo de casa me decía, "joder, que bien se siente uno cuando se mueve un poco". Y es verdad, dos días de basket y te sientes de puta madre, activo, con energía. Tengo que recuperar los hábitos de piscina, sobre todo en este semestre, que no tengo demasiadas clases.

Acabo de meter un trozo de pizza en el horno (para compensar)

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