martes, 20 de enero de 2009

Perfiles


Supongo que todo esto es porque veo demasiados episodios de House, pero seguro que todos hemos creido saber algo de alguien sólo con verlo. No hablo de las conclusiones un tanto exageradas que se sacan en la serie, sino ciertos detalles que nos permiten hacernos una idea sobre algún aspecto de la vida de una persona. Yo me dedico a este "ejercicio" muy a menudo. Si habéis leido las historias de Sherlock Holmes recordaréis que el lo hacía también (yo creo que House lo ha heredado de Conan-Doyle). En realidad partimos de un principio muy simple. No se trata tanto de saber lo que ha gente ha hecho como lo que la gente es. Y, sinceramente, normalmente la gente es lo que parece que es. No voy a entrar en si no se puede generalizar, que no hay enemigo pequeño y que fútbol es fútbol. Simplemente hay veces en las que tenemos "intuiciones" realmente muy fuertes y con mucha "certeza"; como si el cerebro hubiese reunido la información, procesado los datos y sacado una conclusión, todo eso en una millonésima de segundo, (y luego nos flipamos con los superordenadores). La percepción es absolutamente instantánea. ¿Qué condiciona esta sensibilidad, esta capacidad de percepción? No lo sé, y no me voy a lanzar en ninguna hipótesis. Cierto es que cuando hacemos esto con desconocidos no tenemos ocasión de averiguar si nuestras sensaciones son ciertas, pero en el fondo no son más que pequeños entretenimientos para los viajes de la jornada.

Me pregunto qué habríais pensado hoy al ver al individuo que se ha sentado a mi lado en el tranvía. Mi primer instinto ha sido: le pega a su mujer, así que ya os podéis hacer una idea. ¿Prejuicios? Quizá, pero cada uno ha seguido su camino...

No hay comentarios: