
O lo que es lo mismo, dar vueltas como un tonto. Hoy he vivido una de esas situaciones en las que te preguntas si todo el mundo hace lo mismo en las mismas circunstancias, del tipo de tonterías que cuenta un monologuista apelando a la reacción “jo, jo, jo (risa descerebrada) a mí también me pasa...mis pretensiones son modestas; de hecho, ni siquiera encuentro la situación graciosa, pero me pregunto...os pregunto, si vosotros reaccionáis de la misma forma. Os cuento. Resulta que hoy tenía que asistir a una clase en la Escuela Superior de Arte Dramático de St Etienne, a unos 50 km de Lyon. Hacía tanto tiempo que no conducía, que se me hizo raro coger el volante. De hecho me paré dos veces antes de coger la autopista pensando que había pinchado (el coche vibraba y juraría que “cojeaba” de un lado...) Bueno, el caso es que como la última vez había llegado por los pelos, pues salí con tiempo. Resultado, una hora antes de lo previsto ya estaba delante de la puerta (13:00). ¿Y qué hago ahora? No voy a esperar dentro, así que me voy a dar una vuelta. Entro en una pastelería. Pain au chocolat. Buenísimo. Entro en otra pastelería. Croque monsieur. Asqueroso. Incomestible. Tuve que tirarlo, con pena de mi alma, pero no había manera de tragárselo. Callejeo, una plaza bonita, escaparate de una librería...voy bordeando una manzana de edificios y vuelvo al punto de partida. (13:15) Mierda. Vuelvo a dar otra pasada por otras callejuelas. Paso delante de un café PMU (apuestas hípicas). Ya había tomado un café un día. Sigo a ver si encuentro otro más chulo. Caminando, caminando y vuelvo al punto de partida. (13:35) Al final acabo en el café PMU tomando un allongé y leyendo la prensa deportiva. 13: 55. Me presento a la escuela. M. Bombay todavía no volvió de su pause. Me siento a...esperar, esta vez sin hacer nada.
Siempre reacciono de la misma manera cuando llego demasiado pronto a algún lado. Empiezo a dar vueltas, miro el reloj cada cinco minutos, intento calcular el tiempo que me llevará caminar unas calles para volver al punto de partida justo a tiempo...supongo que no tiene ninguna importancia, pero es una de esas cosas que nunca se comparten, porque estás solo, y después no tienen nada que contar. Así que supongo que es por eso que me he decidido a escribir, aunque no estoy demasiado contento de como ha quedado. Quizá no dé más de sí...
PD: por cierto, vaya nevada por el camino...
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