hace un rato había empezado a escribir un post, sin tener una idea muy clara de lo que iba a decir. Ahora, mientras iba al baño, me he acordado de algo que tengo en la cabeza desde hace unos días, sobre todo desde un intercambio de comentarios con un viejo amigo aquí en el blog. Es una idea que reviene, la de las palabras, la de pensar que en el fondo, lo que decimos no tiene nada que ver con la realidad y que no son más que palabras que hablan de otras palabras. Me preocupa pensar (algo sobre lo que tantos otros han escrito antes mejor que yo) que no puedo hacer otra cosa que dar vueltas al interior del lenguaje. Sin embargo, uno de los momentos en los que tengo la sensación de "tocar" la realidad es precisamente en esos momentos en los que las palabras llegan desde algún lugar, con tanta claridad, con fluidez, como si "no pasasen por la cabeza" y formasen parte de la realidad, como si estuviesen hechas de otra cosa que de "nada".
Hoy a mediodía había quedado con una chica que quiere participar a la creación de Yerma. Al final también se trajo a una amiga suya y nos sentamos en la cafetería de la Facultad. Les conté de que iba el proyecto, la organización...todo eso; y mientras hablaba había dos reacciones diferentes: la primera chica, la que a la base había hablado conmigo antes, que mantuvo la "conexión" durante unos minutos, pocos, y que no hacía más que mirar a través de la ventana, el reloj; sin embargo, la otra chica estuvo"ahí" de principio a fin, verdaderamente conectada con lo que yo les contaba sobre el proyecto. Esa sensación de "escucha" que te hace sentir que no cuenta tanto lo que se dice como la convicción con que se dice, el color de las palabras, su peso, su textura, todo lo que no es "sentido", "significado". Esa sensación de que lo que realmente sucede es una especie de "acto de palabra"...como decirlo...algo que va más allá de una simple forma de comunicación...
Ya sé que es un poco vago, pero me apetecía dejarlo aquí...
Hoy a mediodía había quedado con una chica que quiere participar a la creación de Yerma. Al final también se trajo a una amiga suya y nos sentamos en la cafetería de la Facultad. Les conté de que iba el proyecto, la organización...todo eso; y mientras hablaba había dos reacciones diferentes: la primera chica, la que a la base había hablado conmigo antes, que mantuvo la "conexión" durante unos minutos, pocos, y que no hacía más que mirar a través de la ventana, el reloj; sin embargo, la otra chica estuvo"ahí" de principio a fin, verdaderamente conectada con lo que yo les contaba sobre el proyecto. Esa sensación de "escucha" que te hace sentir que no cuenta tanto lo que se dice como la convicción con que se dice, el color de las palabras, su peso, su textura, todo lo que no es "sentido", "significado". Esa sensación de que lo que realmente sucede es una especie de "acto de palabra"...como decirlo...algo que va más allá de una simple forma de comunicación...
Ya sé que es un poco vago, pero me apetecía dejarlo aquí...
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