viernes, 24 de octubre de 2008

Cosas cotidianas

De esas cosas de las que a veces resulta tan dificil escribir, porque, precisamente, están "escritas" de otra forma en la realidad... un pintor francés (de padre español), Henri Cueco, ha escrito un libro titulado "120 paisajes que no pintaré nunca", y si no los puede pintar es porque PUEDE ESCRIBIR sobre ellos, puede hablar de ellos (¿no he escrito ya sobre esto?). Eso situa la experiencia artística al marger del lenguaje, de paisajes que llegan al pintor a través de otros medios que el del pensamiento lógico (o del lenguaje); podríamos preguntarnos si el hecho de poder escribir sobre una cosa implica la posibilidad o bien la capacidad de hacerlo; el problema es la necesidad de contar, de transmitir, de pasar, de... todo eso no tiene nada que ver con la pintura de Cueco; es un poco estúpido intentar escribir sobre lo que no se puede escribir; así que no creo que lo haga; simplemente daré un rodeo, dejando venir las palabras, para que al pasar se puedan colorear como las situaciones que ahora ya son solo recuerdos...

En el "tram"
por una vez no iba hasta los topes; me he quedado de pie junto a una de las puertas de cristal, y en un momento, al pasar Jean XXIII, me he puesto a mirar hacia la calle, justo donde el tranvía "toca" el suelo; era una imagen casi cenital del pasar de las calles, sin más, pero me ha sorprendido el poder encontrar en ese viaje que se repite cada día una imagen completamente nueva

Compras (al loro con la tontería)
cuando llegué a casa me puse a hacer la comida; pasta fresca rellena de...cosas; con una gota de aceite y un poco de parmesano está bastante buena; y cuando "me disponía" a abrir el paquete de plástico con un cuchillo me di cuenta de que el día anterior había comprado (por fin) unas tijeras; me gusta la sensación de tener algo que sirve realmente a hacer las cosas más fáciles, aunque sea algo tan estúpido y sencillo como la diferencia entre abrir un paquete de pasta con unas tijeras o hacerlo con los dientes (no estoy enfermo, no?)

Zapatillas
5 euros (también en las compras de ayer); las más feas que haya tenido nunca; y quienes me conocen saben que eso es mucho decir, porque soy de esos de zapatillas de cuadros (que coño, en casa hay que estar cómodo, y a mi el frío en los pies hace que me ponga malo siempre); azules, con rayas rojas y grises; ¿he dicho ya que me costaron 5 euros?

à suivre...

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